Tíbet hacia dentro: ¿Qué puede haber detrás de las auto inmolaciones?
Desde el año 2009 (y hasta desde antes) quienes son (o en mi caso queremos ser) estudiosos en el tema, hemos sido testigos de las auto inmolaciones de los tibetanos (algunos monjes, otros habitantes de la región y ciudadanos normales) que ya con la última del 6 de agosto, ascienden a 121 según los datos de International Campaign for Tibet. Muchas personas de fuera han dado su percepción del tema, y en la mayoría de los casos me he encontrado conque varios lo ven como una 'actitud de auto derrota' otros lo ven como 'una forma bastante frustrante de protestar' y otros, un poco más prácticos en la cuestión, dicen que 'simplemente es triste'.
La verdad es que las peores respuestas con las que me he topado, muchas de ellas basadas en una opinión muy poco informada, son las de '[los tibetanos] se hacen del rogar y se hacen las víctimas, China es China' y en otros casos como 'lo hacen por llamar la atención'. Considero que quienes no conocen el Tíbet o han tratado a los tibetanos de cerca, no pueden dar una opinión informada y a veces hasta lógica sobre esta triste, pero bastante seria cuestión. Creo que el mayor problema en este sentido es esa ceguera a la que puede llamársele 'política exterior pro China'. En esta entrada no busco decir la verdad absoluta, pero creo pertinente analizar estos lamentables hechos desde el punto de vista un poco histórico y por el otro lado por el lado social y cultural. Me basaré en cuestiones que he visto tanto en mi región como en otros lados del mundo que he tenido el placer de conocer.
El suicido o todo aquello que se relacione con quitarse la vida sufriendo o no, es un tema complejo y del que cuyas causas se conoce muy poco. Los estudios sobre las causas del suicidio normalmente se relacionan con factores tanto psicológicos como emocionales sin embargo, en muchos de estos estudios no se toma en cuenta el factor situacional estudiado a fondo(cultural y social sobretodo) en el que la persona que perpetra el suicidio puede encontrarse. En mi experiencia, me he topado con personas en América y en Europa que creen que el suicido es ridículo y es hasta tonto, precisamente porque en el hemisferio occidental llega a considerarse una solución permanente para un problema temporal. Hay muchas razones por las que una persona puede decidir quitarse la vida de una forma u otra, y con la situación de pérdida de valores actual, estas razones han llegado a multiplicarse cada día más.
En el caso de Asia, mi atención siempre se ha centrado en sus valores de las personas no como individuos (como en el caso de nuestro hemisferio, y creo que el individualismo es lo que está atrofiando a muchas sociedades y las convierte en nihilistas, algo que se está viendo particularmente en Canadá, Estados Unidos y Europa) sino como una colectividad o bien un todo. Japón es el ejemplo que me viene a la mente, sí es cierto que los japoneses tienen un sentido del honor y de la vergüenza mucho más arraigado y desarrollado que muchos en el hemisferio occidental, y la verdad es que este sentimiento es tan propio de su cultura, que uno se encuentra con historias que a veces no se entienden, como la del ingeniero aeronáutico que se estaba ocupando del avión de Japan Airlines que cayó en medio de la nada se suicidó o que los chicos y chicas se suicidan si no entran a la universidad.
En el caso de Corea también me encontré con casos similares a los de Japón, los coreanos tienen un sentido de la honestidad y del honor muy admirables. Ahora, en torno a las razones que describe el Partido Comunista con la gente que se suicida ahí en mi percepción, es más apremiante lo que les rodea que lo que les pasa, pero como en China no parecen tener un sentido por el honor como lo tienen en Corea, Japón o el mismo Tíbet, no pueden esperar que algunos creamos que alguien se suicidó por 'malas calificaciones, mala vida sexual, etc.' porque si quieren ver una sociedad nihilista en potencia dentro de Asia, los chinos van ganando por mucho.
Retomado esa idea del honor y de quitarse la vida por lo mismo, creo que los tibetanos están mostrando algo que va más allá del sufrimiento. Tristemente, muchos en el mundo no pueden alcanzar a imaginar o siquiera vislumbrar cómo se siente la ocupación forzada, la cual tiene muchas caras. Todos en el mundo pueden definir la ocupación de una forma muy diferente. En el caso de América Latina hubo ocupación y genocidio desde el siglo XVI hasta el XIX que se comenzaron a gestar los movimientos de independencia, y en el siglo XX ocupados por los intereses derivados de la soberbia y de la desgracia de ser vecinos de una potencia. Por otro lado al menos en México, sí hubo suicidios por parte de los habitantes y de los guerreros aztecas cuando España ocupó la Gran Tenochtitlán en 1521, como este caso hay muchos que describir pero lo cierto es que todos reaccionamos a la ocupación de una forma diferente.
Es difícil poder describir lo que los tibetanos sienten bajo el yugo del Partido Comunista sin embargo, yo no considero que las auto inmolaciones son una forma de llamar la atención o una expresión de auto derrota. Me llama la atención el hecho de que muchas de estas personas que han muerto son jóvenes, lo que podría significar es que prefieren la muerte que vivir bajo la presión de un Estado que no respeta ni estilos de vida diferentes, ni cultura ni maneras de ver la vida más que la propia y lo más importante, que no respeta el hecho de que la gente tenga derecho a seguir a una figura espiritual que también es un líder y representante de este grupo, como lo es SS Dalai Lama.
Sí pienso que ha de ser bastante estresante y pesado vivir en un país en donde por default hay discriminación por no verte de una forma determinada, lo de menos es que los tibetanos sean físicamente distintos a los Han, sino simplemente el hecho de que el Sino-centrismo esté tan arraigado da hasta miedo, porque si el Partido fundamenta sus políticas en el Tíbet con el envío de Han hacia la región, me parece que están implicando que los Han son superiores. Esas ideas de la pureza de raza ya sabemos más o menos en qué pueden acabar.
La parte cultural es la cuestión más importante. Creo que esto, junto con la forma de ser, es lo que distingue a los tibetanos de los Han y el aspecto en el que dudo mucho que el Estado pueda alcanzar sus objetivos. El querer hacer que los tibetanos se comporten y sean como los Han es tan ilógico como querer que los vietnamitas se porten y se parezcan a los japoneses. No hay aspectos que puedan compaginar una cosa con la otra, y es por esta razón que tampoco entiendo la posición del Partido Comunista con sus políticas de restricciones en la libertad de expresión y de culto, simple y sencillamente los Han y los tibetanos no son iguales.
El liderazgo del Dalai Lama es otra cosa que me parece de vital importancia. Es triste que el Partido Comunista catalogue al Dalai Lama de la forma en la que lo ha venido haciendo, y pienso que las acciones de SS dicen todo lo contrario a lo que China busca hacernos creer. La comunidad internacional debe ponerle atención a lo que China dice y lo que en realidad es. Hay sectores gubernamentales patéticos en todos los países que no entienden o vislumbran la importancia del Dalai Lama como una figura espiritual pero que automáticamente discriminan solamente por las relaciones con China (en el caso de nosotros, se les olvida para qué tenemos la Doctrina Estrada). ¿Se han acaso preguntando porqué? El Dalai Lama está enseñándole al mundo algo de lo que China (y los Han) carecen cada día más: educación y valores.
Las auto inmolaciones no son una forma de llamar la atención y mucho menos una actitud de auto derrota, yo considero que son un mensaje muy duro y bastante potente que está advirtiendo a la comunidad internacional sobre la otra cara de China que no estamos viendo, esa cara que muchos ignoran y que a varios ni les importa o que no creen relevante en la parte cuando se formula la política exterior. Ya lo dije en el post anterior y lo vuelvo a repetir (cito mi anécdota de Chengdu) si estamos viendo cómo tratan A SU PROPIA GENTE, entonces NO DEBEMOS esperar que nos respeten ni a los extranjeros, ni a nuestros inversionistas, a los principios, a los acuerdos y puedo seguirle, porque ya sabemos que en la esfera política todo es agua estancada: puede verse transparente, pero igual huele mal.
En lugar de ver este triste fenómeno como una forma de llamar la atención o como que los tibetanos se quieren hacer las víctimas, mejor nos molestamos en ver esa otra cara de la moneda, porque si nos llegamos a poner exigentes, podemos darnos cuenta de que al largo plazo las mismas faltas de respeto pueden aplicarse a la contraparte, en este caso los pobres incautos que creen que China es quien dice ser.
Ahora, por último, fuera de los indicadores económicos, ¿Qué tiene China? Contaminación y desgracia tras desgracia. Creo que los tibetanos están demostrando al mundo que son lo contrario a lo común en China, y eso es lo que al Partido Comunista le estresa. En lugar de pensar en comercio, inversiones y utilidades, mejor tomarse un momento en pensar en el valor de la vida, del respeto al prójimo y de la naturaleza, cosas que el Tíbet le ha ido enseñando al mundo en medio de la vorágine compleja que es China. Este sentido de pertenencia y de unión por cuestiones de identidad por parte de los tibetanos son tan fuertes y valiosas que alertan al mundo del peligro de su pérdida. Esta actitud se explica con estas palabras: sentido del honor.
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