¿Y si regresara el Dalai Lama a China?
Hace algunos días me encontré con un par de artículos que exploraban la posibilidad que volviera S.S. Dalai Lama a China, obviamente al Tíbet. Es un tema que pone a pensar muchas cosas y que también se puede ver desde muchos puntos de vista, sin embargo una visita a China podría tener claras ventajas y desventajas. En esta entrada hablaré un poco sobre las posibles implicaciones que podría tener el regreso del Dalai Lama al Tíbet, particularmente con el contexto actual tan particular que tiene China en el ámbito doméstico.
En la primera sección hablaré del liderazgo en China como más agresivo y (contrario a lo que muchos expertos han dicho) vulnerable por lo mismo, ya que concentrar muchas responsabilidades en una sola persona nunca ha sido lo recomendable, en ningún tipo de régimen. En segundo lugar, hablaré del papel del Dalai Lama no sólo como el líder de los tibetanos sino como una figura espiritual con un carácter político que irónicamente, se ha ido fortaleciendo gracias a las reacciones de China castigando a todo mundo. En la tercera parte, hablaré de qué podría suceder en China si el Dalai Lama regresara o visitara, y dada mi postura crítica hacia China, plantearé el lado positivo que esto podría tener pero sin dejar de lado los riesgos que esto conllevaría. En la conclusión hablo de este tema como una posiblidad no tan lejana, ya que dada la influencia del Dalai Lama en el mundo espiritual y político, su regreso a China podría ser algo bueno hasta para el mismo partido. Claro, de tener estos últimos el criterio suficiente para verlo así, ya que es gracias a sus acciones en el Tíbet que muchos países tienen sus reservas con China.
El hablar de la historia de China en términos de sus líderes es una tarea muy compleja y exhaustiva porque aunque estemos hablando de un mismo partido, cada líder ha tenido su forma de gobernar y hasta de ser. Mao Zedong fue bueno y malo para China de acuerdo al contexto en el que se vea, ya que de acuerdo algunos el haberle dado casa, comida y sustento al país fue un gran mérito, mientras que para otros fue un líder que maltrató y condenó a China a más de 50 años de sufrimiento. A Deng Xiaoping habría que reconocerle la creatividad y la forma en la que sentó las bases para transformar a China en lo que es hoy: una potencia. Sin embargo, la ruptura entre lo que fue China con Mao y lo que fue China con Deng se debió también a que este último sufrió las consecuencias del chovinismo comunista que representaba Mao y sus asociados, ya que tanto Deng como su familia sufrieron por no ser 'lo suficientemente comunistas'. Deng al menos comenzó con la intención de convertir a China en un lugar mejor para las personas.
Jiang Zemin de acuerdo a los mismos chinos ha sido todo un personaje, quien gobernó durante una época difícil por haberle tocado la transición a la economía de mercado y lidiar con el asunto de Hong Kong. Jiang fue quien sentó las bases para el creicmiento acelerado de China y fue el primer Presidente que no tenía antecedentes militares, ya que tanto Mao como Deng habían sido oficiales del Ejército. Hu Jintao no fue particularmente carismático por su manera tan dogmática de hablar y de ser, ya que consideraba a Corea del Norte como el mejor ejemplo del marxismo consolidado y sus discursos solían ser monótonos y repletos de discursos sobre la sociedad harmoniosa. Este concepto tiene un trasfondo muy obvio, y claramente es el pasado de Hu como el Secretario del Partido en el Tíbet, por lo que la protesta del 2008 antes de las Olimpiadas tiene un valor simbólico, más que nada porque Hu jamás soportó vivir en el Tíbet por el tema de la ubicación geográfica.
Xi Jinping prácticamente vino a romper con todo lo que se esperaba y se sabía de China por su forma de expresarse y hasta de llegar a la presidencia, ya que la forma en la que quitó a Bo Xilai sigue siendo un asunto delicado en el país. Xi es un líder que presenta mucha confianza en sí mismo y con una inteligencia tal que muestra la cara amable de China con la comunidad internacional y habla de temas como el beneficio mutuo y el ganar-ganar, pero al mismo tiempo muestra otro rostro de una China que busca un lugar importante como potencia y que se auxiliará de todos los medios y países posibles, esto último explica la importancia de China para el mundo en vías de desarrollo, ya que es gracias a su poder económico que China con Xi se ha podido ubicar en un lugar privilegiado en términos de reputación con algunos países en vías de desarrollo. El modelo concéntrico de Xi en donde coloca a los países de acuerdo a su importancia muestra una clara intención de poner a China como una potencia.
La forma en la que Xi ha logrado consolidar su influencia y su poder poniéndose a si mismo como autoridad en prácticamente todas las instancias del gobierno en China y con el asunto de su reelección, ha hecho que algunos lo comparen con Mao. Aunque su forma de ser más autoritaria podría parecerse a la de Mao, no hay relación porque Xi es un producto del Partido Comunista, y Mao fue el origen de todo. Sin embargo este asunto de centralizar el poder en una sola persona tiene implicaciones que no siempre son positivas, sobretodo si hablamos de un sólo partido con más de 500 miembros en donde no todos siempre están de acuerdo y donde siempre puede caber la corrupción. En temas de política interna, lo que Xi hizo es un asunto muy serio.
El Dalai Lama se ha mantenido como líder espritual y también político del Tïbet, aunque las acciones de China en torno al asunto del Tíbet han hecho que el Dalai Lama cobre más importancia en términos poíticos al servir como un parteguas para China con otros países, ya que el recibirlo podría significar el enojo de China o el dejar de recibir inversión o entablar relaciones más cercanas. La realidad es que el que China tome la presencia del Dalai Lama como un parteguas definitivo en torno a profunidizar una relación económica con otros países habla de la importancia que tiene S.S. no sólo para China sino también en términos de su influencia en el mundo. Dejando de lado el asunto de las relaciones económicas y la posibilidad de recibir 'golpes' por parte de China en términos comerciales, es gracias a estas reacciones que el mundo se ha planteado porqué la seriedad del asunto, sobretodo porque las versiones de China no coinciden con las que ha visto el mundo con el Dalai Lama.
Los países en vías de desarrollo son los que se encuentran en la peor posición, particularmente aquellos que han entablado una relación de dependencia con China, ya que cabe la posibilidad de que a largo plazo esta relación termine prejudicándolos más que beneficiándolos. En este sentido, la forma en la que China llegó al Tíbet con promesas de desarrollo y beneficios para todos después de permitirles al entrada para posteriormente cambiar el tono de la relación a una más autoritaria puede reproducirse en otros lados. Las reacciones que tuvo China con Sudáfrica por la visita del Dalai Lama el año pasado fueron un ejemplo muy claro de cómo cambia el tono de acuerdo a los intereses.
Dada la posutra y el tono que ha tomado China en torno al asunto del Tíbet y la influencia del Dalai Lama hace que su regreso a China tenga efectos positivos pero también negativos. En el primer caso, claramente hay apoyo dentro de China a la influencia del Dalai Lama gracias al garrafal error de la administración de creer que el dinero es todo lo que necesita la gente para ser feliz, y no es nuevo que hay chinos Han que sienten admiración y respeto por él. Es por esto último que el regreso del Dalai Lama podría medio colapsar al gobierno o hacerlos pasar un muy mal rato porque también hay apoyo aunque no explícito por parte de algunos dentro del mismo Partido. Aquí obviamente aplica el mismo dilema de Corea del Norte: nunca sabes si el de al lado está de acuerdo contigo y te traicionará, por lo que es mejor no decir nada.
Por otro lado, el regreso podría significar un gran júbilo para los mismos tibetanos y a la vez animarlos para volverse a levantar como en 2008 y nuevamente convertir a China en el centro de las noticias pero por cosas negativas y reforzar la mala reputación con los derechos humanos. Esto podría resultar en una masacre igual de terrible que la de la ocupación e incluso conociendo las formas en las que los gobiernos autoritarios resuelven las cosas, podría resultar en la pérdida de la vida del mismo Dalai Lama con o sin la intención de que así sea. Es por ello que lo recomendable sería que el Dalai Lama, de tener la determinación de volver, fuera con una delegación de otro país o un grupo de países, no por el tema del apoyo sino también por su propia seguridad, ya que ir él solo con una delegación del gobierno tibetano en el exilio podría resultar en algo muy lamentable. Una forma adicional sería que otro país pudiera dar las facilidades para reunir oficiales del gobierno y representantes el Dalai Lama, lo cual sería una opción más viable y segura.
El que el gobierno chino hiciera algo contra el Dalai Lama fuera o dentro de su territorio sin embargo, jugaría en su contra independientemente de lo que fuera: mala propaganda o amenazas de muerte y qué decir de las consecuencias si se concretaran estas últimas. Hay un proverbio que dice: 'Si el río suena es porque agua lleva'. Si el Dalai Lama decidiera volver al Tïbet de forma permanente o de visita, el gobierno tendría dos opciones: aceptarlo como lo que es, un líder pacífico o azotarle la puerta en la cara y actuar como los ve Japón, como los sufre Corea del Sur y todo el sureste asiático: como un bravucón que reacciona de forma violenta si no se sale con la suya.



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